Comprar tebeos clásicos

Comprar tebeos clásicos: para aquellos que todavía son niños por dentro

Comprar tebeos clásicosCuando se es joven y sin preocupaciones trascendentes, se tiene bastante libertad para hacer lo que se prefiera y se posee una gran imaginación y sentimiento de asombro por el universo, muchos eligen entretenerse con las aventuras que ofrece un buen libro de cómic. Luego en la adultez, esos recordados sentimientos de alegría y nostalgia animan a varios a comprar tebeos clásicos, ya sea por sentimentalismo o curiosidad.

Disfrutando asimismo de la madurez que proporciona la edad y la experiencia para estimar, en su justo valor, el tiempo y esfuerzo que cada autor de historietas pone al crearlas. Tanto en las técnicas de dibujo como en la trama desarrollada, y aún alguno que otro chiste que simplemente los pequeños no pueden apreciar o siquiera captar.

Todos saben que es posible aprender de cómo vivía la gente de culturas antiguas por los restos arqueológicos y el impacto social sobre los descendientes. Pero también resultan relevantes las ideologías, lo que pensaban, que los hacía reír y llorar, que clases de relatos conmovían sus almas.

Y es obvio que esta información se obtiene de los manuscritos con textos e ilustraciones, y su importancia no se pone en duda, puesto que en cada oportunidad que algo de esa naturaleza aparece, museos, coleccionistas e historiadores a lo ancho del mundo se lanzan inmediatamente a conseguirlo.

Quizás los documentos de las eras modernas no son tan dramáticamente significativos, al menos no cuando se piensa que hay de continuo miles de unidades nuevas y recién impresas, pero, con el tiempo, cientos se pierden o dañan, haciendo difícil encontrar o completar las colecciones. Y si además la empresa que los produce desaparece… pues hay que rogar a la suerte que le permita a uno hacerse con las, ahora sí, invaluables primeras ediciones.

Es afortunado que con las novedosas tecnologías de comunicación actuales, todas aquellas personas apasionadas por los cómics pueden mantenerse en contacto y ayudarse entre ellas para asegurarse que ninguna historia, independientemente que se trate de una tira o treinta páginas, se pierdan o queden en el olvido. Y poder deleitarse así una vez más con esas tradiciones de la infancia.

 

Deja un comentario