Viajar en familia, un mundo de posibilidades.

Yo soy muy familiar, pero claro, depende con qué familia! Quiero decir, me gusta viajar en familia, disfrutar de tu gente, pero se ha dado el caso, por motivos de la vida, de que he tenido varias parejas, y claro, viajar con familia implica a veces viajar con la familia política.

He pasado por todo en esos viajes familiares, porque a la mía la conozco y se de que pié cojea cada uno, y todos saben de qué pié soy yo cojo, pero la familia política, ayyy, eso es otro cantar. Siempre debes ser políticamente correcto por miedo a que te acepten o no, y claro, a veces, de tanto aguantar, el viaje acaba siendo un verdadero infierno de indirectas y malos modos ya cuando llega al final el mismo.

Por otro lado, ha habido otras familias políticas con las que he congeniado a la perfección y la verdad es que es como para no volver, ya que te lo pasas tan bien viajando, viendo cosas, comentando anécdotas, que nunca volverías.

Para mi, lo mejor es viajar en un par de coches, haciendo un mix entre viaje de mochileros y alguna que otra parada en un hotel que valga la pena para quitarse el polvo del camino.

Lo bueno de viajar en familia es que se aprende mucho, y de todo, sobre todo a ser tolerante con los demás, porque si uno es tremendamente estricto, entonces lo pasa mal. Viajar al extranjero en familia es ya otro nivel, porque a las vivencias mismas del viaje se junta el idioma, lo cual puede ser un plus para pasarlo bien, ya que el desconocimiento del idioma es un generador de anécdotas sin fin.

Mi recomendación es no quedarse con las ganas e intentar promover un viaje familiar en cuanto se pueda, además, sirve perfectamente para conocer en qué clase de familia te has metido y también para limar asperezas si es que las hay o quitarle miedos a los suegros de con qué clase de persona está su hija (en mi caso).Ofertas viajes en familia.

Deja un comentario